viernes 30 de diciembre de 2011

ESPACIO CÓSMICO

El Cosmos, podremos imaginarlo como un conjunto de aspectos conformando un todo coherente y armónico, dentro de un plan y un orden perfectos, pictórico de energía en constante acción y transformación.

Y en ese espacio infinito e ilimitado, para nuestra capacidad humana, navegan los mundos pictóricos de vida en diversos grados de evolución y manifestación.

Cuerpos ciclópeos avanzando en el espacio, en un movimiento sincronizado y constante, en concordancia con las órbitas trazadas por los Ingenieros Siderales de gran poder, colaboradores en el plan divino de la creación y evolución.

Mundos creados por la MENTE DIVINA, Eterna Energía Cósmica, para dar cabida a las "chispas" divinas o semillas de futuros seres en sus primordios, así como para el desarrollo de las diversas manifestaciones de la Vida.

Astros radiantes a nuestra vista, que son soles, focos gigantescos de luz, magnetismo, energía vivificante para los planetas o mundos de sus sistemas, que giran incesantemente en derredor de cada sol.

En concordancia con las órbitas trazadas y esa Gran Fuerza universal, que conocemos como Ley de Gravitación. Y los espacios que medían entre esos mundos que componen los sistemas planetarios, constelaciones y galaxias.

Están pictóricos de energía para alimentar toda manifestación de vida física, psíquica y espiritual. Éter – Magnetismo - Fluidos y Vibraciones.

ÉTER.- El espacio cósmico, poblado de sistemas planetarios, está impregnado, saturado de éter, "substancia" sutilísima imponderable.

Emanada de la Suprema Energía Cósmica, en el cual se mueven los mundos como los peces en el agua y como nosotros en él nos movemos y vivimos sin notarlo.

El éter sirve de vehículo a las vibraciones mentales y de toda manifestación de Vida, a las vibraciones de luz, sonoras, magnéticas, eléctricas, etc.

A la vez que actúa como "registro" o memoria universal; en la que quedan grabados los pensamientos, acontecimientos y diversos aspectos de la Vida.

El éter es, a la vez, la sustancia prima de toda creación de materia, en sus formas fluidicas primarias. Y hasta donde llegan los conocimientos de la ciencia actual, el éter es el elemento primordial que forma parte de toda materia existente.

En él, las formas pensamiento encuentran la substancia necesaria para imprimir y fijar de un modo perdurable, las imágenes y formas que surgen de los pensamientos.

De ahí que, a causa de su penetración sutil, el éter es considerado como el fluido cósmico por excelencia.

Y de ese fluido, en diversos grados de densidad y sutileza, están compuestos todos los cuerpos y formas de vida en el mundo psíquico o astral.

Y la densidad o sutileza difieren en cada plano o ambiente, así como en cada cuerpo psíquico o alma humana, compuesto de fluidos.

Y todas las formas existentes en los diversos planos del astral (superiores e inferiores), son reales y tangibles para los seres que en ellos, habitan, ya que la substancia básica es la misma.

Sabido es que, nuestro cuerpo físico está compuesto de los mismos elementos, de los mismos átomos o substancia del planeta Tierra, al igual que todo lo que vemos y tocamos, ya bien modelado por el hombre o por la Naturaleza.


Curso del Conocimiento Espiritual
Sebastián de Arauco